domingo, 25 de agosto de 2013

El poder de la felicidad

Me gustó la siguiente cita que subraya cómo en la vida íntima los momentos claves los señalan las emociones, más que los acontecimientos en sí. La felicidad se acompaña de fuerza, tanta que nos convierte en los amos del mundo, al menos de nuestro propio mundo, y esa ilusión nos permite lograr lo que nos propongamos y superar los contratiempos. La felicidad, como indicaba el Principito, está en las pequeñas cosas: en las sonrisas, la confianza, el cariño, la amabilidad, el compartir experiencias, el sentirse útil y, sobre todo, en contribuir de algún modo a hacer felices a otros. No es cuestión de convertirse en un santo, basta simplemente con tener algún pequeño gesto con aquellos que se quiere, cierto que con ellos no cuesta nada tenerlos, sólo hay que acordarse de hacerlo.

¿Verdad que sería genial que los médicos pudiésemos dar la receta de la felicidad? Curaríamos mucho más. Aquí os dejo la cita (traducción y original):

La Historia tiende a convertir el flujo del tiempo en un ritmo marcado por fechas señaladas: coronaciones y abdicaciones, golpes de Estado y tratados, batallas y conquistas que, supuestamente, cambiaron el mundo. Por el contrario la historia "personal" nos muestra los pequeños momentos que fueron importantes por lo que sintió una única persona. 

Es extraordinario lo poderoso que es el recuerdo de la felicidad real, cuán profundas y verdaderas son sus raíces. Nuestras experiencias vitales más felices poseen el poder de ayudarnos a enfrentarnos al mundo con todas sus dificultades.  Ejercen un poder del que carecen las imágenes virtuales y las frases de una perfección anunciada. La fama y el consumismo se desvanecen ante el más mínimo indicio de un problema, pero la felicidad real nos conduce hacia un nuevo amanecer. George Myerson.

Public history tends to turn the flow of time into a staccato rhythm of ‘big’ dates: the coronations and resignations, coups and treaties, battles and conquests that supposedly changed the world. By contrast, private history introduces us to the ‘little’ days that were important because of what one unique person felt.


It is extraordinary how powerful real, remembered happiness is, how deep and true its source. Our happiest lived experiences have the power to help us face the real world with all its difficulties. They exercise a power that the advertised, virtual images and phrases of perfection do not possess. Celebrity and consumption melt a way at the merest hint of trouble, but real happiness carries us onward toward the next dawn. George Myerson (A Private History of Happiness: Ninety-Nine Moments of Joy from Around the World)

1 comentario:

Anónimo dijo...

John Lenon: "Cuando yo tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, escribí feliz. Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que no entendían la vida."